Liderazgo Educativo, Claudia Romero 🪜
Cuando un artículo te mueve por dentro: mi reflexión sobre el liderazgo educativo de Claudia Romero en su artículo “Liderazgo directivo en escuelas que superan las barreras del contexto” 🪜
Cuando nuestro profesor de Dirección de Centros Educativos, Sergio, nos propuso hacer una entrada al blog sobre alguno de los artículos, libros o ponencias de Claudia Romero, no estaba muy segura de si hacerlo era la mejor opción, entre entregas de proyectos, prácticas, presentaciones… no vi el tiempo para realizar esta entrada. Pero, cuando busqué el nombre de Claudia Romero esperaba encontrarme teorías, definiciones, conceptos ordenados… para los que, en ese momento carecía de tiempo. Pero, gracias a que me di la oportunidad de buscar su nombre en internet, pude encontrar este artículo titulado “Liderazgo directivo en escuelas que superan las barreas del contexto”, a través del cuál he podido detenerme, observar mis pensamientos y revisar mis ideas sobre la escuela, lo que me ha resultado realmente enriquecedor.
Mientras avanzaba cada página de las 18 páginas de este artículo, sentí cómo se me abría la puerta a conocer las escuelas de Buenos Aires, Argentina. Escuelas cargadas de desigualdad, vulnerabilidad y desafíos profundos… pero que, aún así, avanzan. Pero lo que más conmovedor me resultó fueron las voces de las personas que forman parte de ello, de los directivos, sus relatos, miedos, decisiones, pequeñas batallas cotidianas… es lo que le daba el toque realista a la lectura.
Claudia Romero habla de liderazgo desde el lugar más humano que puedas observar, más allá de manuales, índices o números, trata el liderazgo como lo que es, una realidad que viven personas que en medio de contextos difíciles deciden implicarse.
Cuando el liderazgo empieza por mirar de frente a la desigualdad.
Todo el artículo me resultó realmente interesante pero hubo un momento de su lectura que hizo que me plantease ciertas cuestiones sobre liderazgo y acción en los centros educativos y fue cuando leí que los directivos reconocen que la escuela, de manera histórica, no siempre ha sido un lugar para todos. Eso es una afirmación que crees real cuando es comentada en la multitud de la sociedad pero cuando alguien que forma parte de manera tan cercana de la educación lo dice por su propia boca, suena diferente, suena más impactante. En un momento dado de la educación, esta no era para todos/as y hubo que cuestionarse prejuicios, desarmar viejas creencias y romper la idea de que hay que dejar fuera a aquel que no encaja.
Tras la lectura de esta afirmación tan impactante me plantee en mi mente cómo la escuela, ha sido sin quererlo, una institución segregadora y, al mismo tiempo, cómo estos directivos decidieron afrontar esta afirmación, desde conversaciones diarias con docentes, estudiantes y familias, abordando esta situación desde lo más cercano, desde los que forman parte de la educación como eje principal.
El sentido de la comunidad, escuelas que se convierten en un hogar.
Otro de los puntos del artículo que destacó fue el modo en el que los directivos describen la relación con sus escuelas. Ninguno hablar de “su trabajo” como tal, van más allá, hablan de su casa, de su historial de algo a lo que pertenecen. Mientras leía estos testimonios pensaba cómo yo me siento igual cada vez que vuelvo al colegio que me vio crecer y cómo he soñado siempre formar parte como pedagoga de su equipo y como muchos de los antiguos alumnos que estudiaron allí forman parte de este equipo hoy en día. Quizá esto es lo que le da valor al colegio, cuando tu relación con el centro educativo va más allá. Es lo que la autora describe como liderazgo afectivo y no técnico, que se ejerce andando por los pasillos de la escuela, abriendo la puerta a quien lo necesita y conociendo cómo es cada estudiante o, al menos, como pedimos muchos de los alumnos/as de la universidad, que los docentes conozca nuestro nombre.
La equidad llevada a la práctica, decisiones que cambian el futuro.
La autora muestra con claridad que la equidad está lejos de ser un discurso: es una decisión que se toma en la vida cotidiana, como por ejemplo, sorteando turnos para evitar segmentaciones internas, acompañar a madres adolescentes, incluir al alumnado con necesidades espaciales… Lo que me hizo comprender aún más algo que ya sabía, que la equidad no es algo abstracto, sino que es una forma de mirar a cada uno de los alumnos/as, a sus familias y a su contexto y preguntarse: ¿qué necesita para aprender?
En conclusión, al finalizar el artículo comprendí dos ideas bastante claras, por un lado, la dureza del contexto: la desigualdad, segregación, abandono e instituciones realmente deterioradas. Y, por otro, la esperanza de que, hay escuelas que con pocos recursos y miles de limitaciones logran invertir. Y detrás de estas escuelas, como muestra la autora, hay líderes que nada tiene que ver con liderar a través de la jerarquía, sino a través de la sensibilidad, la reflexividad y el compromiso con la justicia educativa.
Me quedo con una imagen definida sobre el liderazgo educativo que nos contaba Claudia en el conversatorio y es que en uno de los centros públicos vulnerables de Argentina en el que fue a trabajar, según entró a este observó como la directora le cosía un botón del “Guardarropa”, lo que aquí conocemos como “Babi”, guardaba a el niño en su regazo y le cosía aquel botón que servía como motor del vínculo. Me parece que este es el ejemplo clave de lo que quiere transmitirnos Claudia Romero: un liderazgo que transforma, no desde el poder, sino desde el vínculo 🫂
Por último, destaco una de las frases que sentí muy cercanas, incluso como si fueran mías o hablaran de mí en el conversatorio que tuvimos con Claudia Romero:
“La educación es el lazo entre generaciones. El educador siente que lo que tiene no le pertenece y quiere dárselo a los demás. Porque si un educador quisiera ser rico, no se dedicaría a la educación”
Enlace al artículo: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7744498.pdf


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